El fallo silencioso de la PS5 que Sony no cubre y puede costarte caro
Tanto las consolas como las gráficas y los procesadores, cuando están funcionando a pleno rendimiento, generan una gran cantidad de calor que es necesario extraer para que estos sigan trabajando. En la mayoría de las ocasiones, se utiliza pasta térmica tanto si utilizamos un disipador como un sistema de refrigeración líquida.
Algunos fabricantes de tarjetas gráficas, especialmente en los modelos más altos de gama, utilizan metal líquido ya que ofrece una mayor conductividad térmica. Sony también apostó en la PS5 por utilizar metal líquido para que la APU que se encarga de reproducir los juegos, mantenga la temperatura en condiciones ópticas durante largos períodos de tiempo.
Problemas con el metal líquido de la PS5
Sin embargo, no siempre es la mejor opción ya que, con elevadas temperaturas y posiciones no adecuadas, puede llegar a dispersarse por su alrededor y provocar que el dispositivo deje de funcionar al no ser capaz de controlar la temperatura debido a la ausencia o falta de metal líquido.
Esto se ha convertido en un problema habitual en la PS5 original cuando se coloca en vertical durante largos períodos de tiempo provocando apagados inesperados en un número cada vez más creciente de usuarios después de recibir una actualización, un problema que inicialmente parecía estar relacionado con un problema de mantenimiento (rejillas de ventilación obstruidas), sin embargo, poco después se descubrió que el problema estaba en el diseño de la consola y el utilizar metal líquido en lugar de pasta térmica.

Llegar a esta conclusión no ha sido fácil ya que la consola de Sony no permite monitorizar la temperatura de la APU, por lo que el único motivo posible de que la consola se apague de repente es un problema relacionado con la disipación de calor que se genera en su interior, siempre teniendo en cuenta que las rejillas de ventilación, al igual que su interior, se encuentren sin ningún tipo de suciedad.
Sony cambió el diseño del sistema de refrigeración
Con la introducción en el mercado de la PS5 Slim y PS5 Pro, Sony hizo cambios en el diseño del disipador para evitar futuras fugas del metal líquido utilizado, cambios destinados a reducir la posibilidad de que la consola se sobrecaliente, aunque eso no implica que hayan dado con el origen del problema de forma definitiva.
Aunque Sony es consciente de este problema, de momento no lo ha reconocido de forma oficial creando un programa de reemplazo o reparación gratuita para los usuarios que hayan visto afectados, especialmente ahora que muchas se encuentran fuera del período de garantía oficial del fabricante.
La única solución que les queda estos usuarios es acudir a un servicio técnico que reemplace el metal líquido por uno nuevo o que, en su lugar, utilice una pasta térmica con una conductividad térmica similar, un proceso que no es precisamente barato. Si eres de los usuarios que tiene una PS5 y habitualmente utilizas en vertical, la mejor forma de evitar este potencial problema pasa por dejar en horizontal o cambiar su ubicación si esto último no es posible, ya que, como hemos comentado, no hay ningún método para monitorizar la temperatura de la consola y tomar medidas antes de que se apague y se pueda dañar alguno de sus componentes.
