Sinclair vuelve: Gamecard, la consola retro que es tan fina como una tarjeta de crédito
El fenómeno retro es imparable ya y no hay evidencia de que vaya a rebajar su ritmo de asimilación por parte de los usuarios que, de alguna manera, son los que lo impulsan guiados por ese sentimiento de nostalgia que a todos nos invade en algún momento de nuestras vidas. Así que es normal que una parte de la industria de los videojuegos esté mirando cómo explotar ese fenómeno, no ya con juegos, sino más bien con máquinas. Como esta Gamecard impulsada por el apellido Sinclair.
Sinclair es un nombre que todos tenemos grabado en la memoria y que a muchos nos recuerda nuestros comienzos con la informática gracias al ZX Spectrum. Así que se trata de un apellido en este caso que nos evoca muchos recuerdos. Y hay que decir que el pobre Clive no es el encargado de esto que os vamos a contar, porque ya falleció hace algunos años, sino más bien su sobrino, un tal Grant que está detrás de ese impulso creador del Sir británico.
Como una tarjeta pequeña, pero con emulación y juegos
Este Gamecard es la consola de juego más pequeña que vais a encontrar centrada en el fenómeno retro y que tiene un diseño que es prácticamente el de una tarjeta de esas que se venden de saldo en tiendas como GAME, etc. Es más, es ahí donde las podremos encontrar, tal y como lo anuncian desde la propia compañía en un interesante vídeo que os dejamos justo aquí debajo… Lo que no sabemos es si será posible porque sin un mecanismo antirrobo… seguro que aquí vuelan todas.

La Gamecard es una microconsola que no es de usar y tirar, sino que podéis configurarla tantas veces como queráis para que albergue vuestra colección de juegos retro favorita. Es compatible con sistemas como Retroarch, etc., lo que nos permite llevar un máximo de 128 GB de ROM y juegos del pasado a nuestro antojo. Por ese lado, la verdad es que tendremos una buena cantidad de alternativas para configurarlo como más os guste.
Cuenta con una pantalla de algo más de 4 pulgadas, IPS, y dos controles en el frontal para cruceta y botones, con un efecto táctil que el fabricante confirma que reconoce las ocho direcciones del D-pad así como las pulsaciones de botones en distintos lugares de la superficie circular. Detrás, cuenta incluso con sus botones L y R. Es más, en el fino borde (algo más de 6mm.) encontraréis el botón de encendido, los de volumen, conector de miniHDMI para enchufarlo a una tele y en la parte inferior el puerto de carga USB-C.
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Pantalla | IPS de ~4 pulgadas |
| Grosor | ~6 mm |
| Controles | D-Pad y botones táctiles, botones L/R traseros |
| Almacenamiento | Ranura para tarjeta microSD de hasta 128 GB (no incluida) |
| Software | Compatible con RetroArch |
| Conectividad | Puerto de carga USB-C, salida de vídeo miniHDMI |
| Precio | 125 GBP (≈145 EUR) |
Esta máquina la tenéis ya disponible para comprar en la web del fabricante (os la dejamos abajo del todo) y su precio es, seguramente, lo menos atractivo: 125 libras que, al cambio, serán unos 145 euros. Y sí, tal y como estás pensando, por ese precio tienes alternativas más operativas y completas pero claro, no podrás fardar de llevar en el bolsillo una máquina retro completamente funcional que apenas ocupa nada.
